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domingo, 27 de septiembre de 2026
Verlander cierra su carrera entre lágrimas y abrazos de su familia en una emotiva despedida en Detroit

Verlander cierra su carrera entre lágrimas y abrazos de su familia en una emotiva despedida en Detroit

·27 de septiembre de 2026·16

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DETROIT, 27 sept.— Justin Verlander puso fin a su carrera de 21 temporadas en las Grandes Ligas con una despedida marcada por las lágrimas, las ovaciones y un abrazo inesperado de su hija de siete años sobre el montículo, mientras los Tigres de Detroit vencían el sábado 4-3 a los Piratas de Pittsburgh con una remontada, según un reportaje de Dave Hogg para Associated Press.

El derecho de 43 años acababa de retirar al primer bateador de la sexta entrada cuando el dirigente de los Tigres, A.J. Hinch, salió del dugout y caminó hacia el plato. En ese momento, Genevieve, la hija del lanzador, corrió hacia su padre y convirtió el final de su última actuación en uno de los instantes más emotivos de la jornada.

“Eso me tomó completamente por sorpresa y me golpeó como una tonelada de ladrillos”, expresó Verlander.

La niña, vestida con una camiseta de los Tigres con el apellido de su padre y el número 35, había esperado una señal de Hinch para salir al terreno. Al llegar al montículo, abrazó al lanzador, quien se inclinó para recibirla y comenzó a temblar mientras lloraba.

“Eso fue increíble. Estaba sollozando y tuve que asegurarme de que ella entendiera que yo estaba feliz”, relató. “Nunca me había visto llorar así”.

Unos 25 segundos después, Hinch llegó al montículo y se sumó al abrazo. Luego, los compañeros de Verlander se acercaron para rodearlo y acompañarlo en el cierre de una trayectoria que lo convirtió en una de las grandes figuras del pitcheo de su generación.

La aparición de Genevieve había sido organizada por el mánager junto con la esposa del lanzador, la modelo Kate Upton.

“Es difícil sorprender a un tipo que tiene todo planeado y trazado más que cualquier ser humano que haya conocido”, comentó Hinch. “Queríamos idear algo especial, y su familia lo es todo para él”.

Hinch también había dirigido a Verlander en Houston, donde ambos conquistaron con los Astros la Serie Mundial de 2017.

Elegido diez veces al Juego de Estrellas y ganador de tres premios Cy Young, Verlander abandonó el terreno tomado de la mano de su hija mientras los aficionados reunidos en Comerica Park lo despedían con una ovación de pie.

Frente al dugout de Detroit, sobre la pista de advertencia, Upton se incorporó al encuentro familiar con Bellamy, el hijo de un año de la pareja, en brazos. Los cuatro se fundieron en un abrazo antes de que el lanzador chocara las manos con sus compañeros y se quitara la gorra para agradecer al público. Después bajó los escalones del dugout acompañado por su familia.

“Obviamente he hablado mucho de cómo ha cambiado mi vida y de cómo mi familia es lo que más espero en mi retiro”, señaló. “Salir del campo con ellos para terminar mi carrera es tan bueno como podría haber soñado”.

Hinch ya había organizado un gesto similar en 2023, cuando llevó al terreno a la familia del venezolano Miguel Cabrera durante la despedida del histórico bateador.

“Normalmente no dejan que personas sin uniforme entren al campo”, explicó el dirigente. “Pero hacen excepciones con tipos que van a ser miembros del Salón de la Fama en su primera votación”.

El homenaje provocó una pausa de cinco minutos y medio antes de que el relevista Tyler Kinley realizara su primer lanzamiento. En un encuentro sin trascendencia competitiva, disputado en el penúltimo día de la temporada, la despedida del veterano terminó ocupando un lugar mucho más importante que el marcador.

Verlander completó cinco entradas y un tercio, en las que permitió dos carreras y cinco imparables, concedió una base por bolas y propinó seis ponches. Realizó 91 lanzamientos en apenas su segunda apertura del año y la primera desde el 30 de marzo, tras una campaña afectada por molestias en una cadera y una lesión en el tendón de la corva.

“No quería un cameo. Quería que hoy fuera una salida competitiva, y pudimos notar en la tercera y cuarta entradas que no estaba batallando”, manifestó Hinch. “Sin duda nos dejó un recordatorio de por qué es uno de los mejores de todos los tiempos”.

La despedida también tuvo un desenlace favorable para Detroit. Un jonrón del venezolano Eduardo Valencia dejó a Pittsburgh en el terreno, selló la victoria por 4-3 y evitó que Verlander cargara con la derrota en su última presentación.

El derecho concluyó su trayectoria con un récord de 266 victorias y 159 derrotas, efectividad de 3.33 y 3,560 ponches, cifra que lo situó en el octavo puesto de la clasificación histórica.

“Fue un gran cierre para un gran día”, afirmó Hinch. “No había manera de que Justin Verlander fuera a cargar con la derrota en su último juego como Tiger”.

Los homenajes habían comenzado mucho antes de su salida del encuentro. El público lo ovacionó de pie cuando se dirigió al bullpen para calentar y volvió a aplaudirlo, durante más tiempo, cuando regresó al dugout antes del primer lanzamiento.

El actor ganador del Óscar J.K. Simmons, seguidor de los Tigres desde hace años, fue el encargado de anunciarlo como parte de la alineación titular de Detroit.

Al salir al terreno para comenzar la primera entrada, Verlander recibió otra ovación. Sus compañeros permanecieron en el dugout y lo dejaron solo sobre el campo para que disfrutara del reconocimiento de los aficionados.

“Todas las ovaciones de hoy me trajeron muchos gratos recuerdos de los viejos tiempos aquí, cuando este parque era estruendoso cada noche”, expresó el lanzador. “Mi cuerpo, sin embargo, no me recordó en absoluto esos días”.
Con información de AP

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