
Vinícius atraviesa una crisis en el Real Madrid entre suplencias, conflictos y una sanción que lo deja sin Clásico
MADRID, 17 oct, .— Dos años después de disputar el Balón de Oro y consolidarse como una de las principales figuras del fútbol mundial, Vinícius Junior atraviesa una etapa difícil en el Real Madrid, marcada por la pérdida de protagonismo, tensiones con sus entrenadores y una suspensión de cuatro partidos que le impedirá enfrentar al Barcelona en el próximo Clásico.
El delantero brasileño, de 26 años, acumula un gol y tres asistencias en sus primeros nueve encuentros oficiales de la temporada 2026-2027. Su reciente suplencia ante el Villarreal, seguida de una expulsión por tirar del cabello a un adversario y protestar la decisión arbitral, profundizó los cuestionamientos sobre su rendimiento y comportamiento.
La situación contrasta con la que vivió en 2024, cuando fue determinante en los éxitos del conjunto blanco, terminó segundo en la votación del Balón de Oro y conquistó el premio The Best de la FIFA.
Un 2024 de títulos y reconocimientos
Vinícius completó la temporada 2023-2024 con 24 goles y 11 asistencias en 39 partidos oficiales. Su aportación ayudó al Real Madrid a conquistar LaLiga, la Liga de Campeones y la Supercopa de España.
En la competición europea tuvo actuaciones decisivas. Anotó dos veces frente al Bayern Múnich en la semifinal de ida y volvió a marcar en la final contra el Borussia Dortmund, que el equipo español ganó 2-0 en Wembley.
Esos resultados lo situaron entre los principales candidatos al Balón de Oro. Sin embargo, la ceremonia celebrada el 28 de octubre de 2024 concluyó con el español Rodri Hernández como ganador y el brasileño en segundo lugar.
El Real Madrid decidió no enviar representantes a París después de conocer que su delantero no recibiría el galardón.
En diciembre, Vinícius obtuvo el premio The Best de la FIFA por delante de Rodri y Jude Bellingham, el mayor reconocimiento individual de su carrera hasta ese momento.
La llegada de Mbappé y el cambio de escenario
La incorporación de Kylian Mbappé durante el verano de 2024 añadió otra figura de primer nivel al ataque madridista y modificó el reparto del protagonismo ofensivo.
Aunque Vinícius mantuvo una producción importante durante la siguiente campaña y siguió siendo una de las principales alternativas de Carlo Ancelotti, el equipo no pudo repetir sus títulos de LaLiga y la Liga de Campeones.
Los resultados colectivos y la competencia dentro de la plantilla incrementaron las críticas. Posteriormente, la salida de Ancelotti y la llegada de Xabi Alonso en 2025 abrieron una etapa de cambios en el funcionamiento del conjunto.
El nuevo entrenador comenzó a sustituir al brasileño con mayor frecuencia, una decisión que generó tensiones con un futbolista acostumbrado a ocupar un lugar central en el esquema ofensivo.
El desencuentro con Xabi Alonso
La relación entre ambos quedó expuesta durante el Clásico del 26 de octubre de 2025, cuando el Real Madrid derrotó 2-1 al Barcelona en el Santiago Bernabéu.
Durante la segunda mitad, Alonso decidió reemplazar a Vinícius por Rodrygo. El extremo reaccionó con enojo, cuestionó la sustitución ante el banquillo y se dirigió directamente al vestuario.
Su comportamiento adquirió amplia repercusión y compartió la atención con una victoria importante para el equipo blanco.
Días después, el delantero ofreció disculpas a sus compañeros. Alonso dio el asunto por resuelto y descartó represalias, aunque el episodio evidenció las dificultades del brasileño para adaptarse a un papel diferente del que había tenido con Ancelotti.
Del impulso con Brasil a las dificultades con Mourinho
Durante la temporada 2025-2026, Vinícius recuperó parte de su producción ofensiva, especialmente en la Liga de Campeones, con actuaciones importantes ante el Benfica y el Manchester City.
También acudió al Mundial de 2026 como una de las principales referencias de Brasil. En ese torneo consiguió cuatro goles y una asistencia en cinco partidos, un desempeño que contrastó con las dificultades que había experimentado en el club.
El regreso a España, sin embargo, estuvo acompañado de nuevos obstáculos. Bajo la dirección de José Mourinho, comenzó la temporada 2026-2027 con cifras discretas: un tanto y tres pases de gol en nueve compromisos oficiales.
A la presencia de Mbappé se sumó la incorporación de Yan Diomande durante el verano, lo que amplió las opciones ofensivas y la competencia por un puesto en la alineación.
Una expulsión ante Villarreal agrava la crisis
Mourinho dejó a Vinícius entre los suplentes para el partido del 10 de octubre frente al Villarreal en el Santiago Bernabéu.
El brasileño ingresó en el minuto 52 de un encuentro que el Real Madrid terminó ganando 1-0 gracias a una anotación de Diomande.
Vinícius llegó a marcar lo que habría sido el segundo gol de los locales, pero la revisión del videoarbitraje detectó que había tirado del cabello a Nathan Saliba durante la acción. El árbitro anuló el tanto y expulsó al atacante.
El delantero reaccionó airadamente, se encaró con el colegiado y tuvo que ser contenido por varios compañeros. Más tarde presentó disculpas por su conducta.
El 14 de octubre, el Comité de Disciplina de la Federación Española anunció una suspensión de cuatro encuentros: dos por la acción contra Saliba y otros dos por las protestas posteriores.
La sanción lo dejará fuera de los compromisos frente al Sevilla, Barcelona, Racing de Santander y Valencia. La ausencia más significativa será la del Clásico previsto para el 25 de octubre, aunque podrá seguir participando en la Liga de Campeones.
El desafío de recuperar su lugar
Con contrato hasta 2032, Vinícius afronta ahora el reto de recuperar su rendimiento y ganarse una posición que durante varias temporadas tuvo prácticamente asegurada.
Su trayectoria reciente reúne títulos, premios individuales y actuaciones decisivas, pero también episodios de indisciplina y desencuentros que han afectado su situación dentro del Real Madrid.
En octubre de 2024, el club respaldó su candidatura al Balón de Oro hasta ausentarse de la ceremonia. Dos años después, el brasileño deberá observar desde fuera uno de los encuentros más importantes del calendario, mientras intenta recuperar la influencia que lo convirtió en aspirante al máximo reconocimiento individual del fútbol.
Fuente: ESPN
