
Von der Leyen propone prohibir las redes sociales a menores de 13 años en toda la Unión Europea
BRUSELAS, 16 sept.– La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso este miércoles prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 13 años en los 27 países de la Unión Europea (UE) y establecer controles especiales para los adolescentes de mayor edad, en una iniciativa dirigida a reforzar la protección de niños y jóvenes frente a los riesgos asociados al uso de las plataformas digitales.
El proyecto, presentado durante el discurso anual sobre el Estado de la Unión pronunciado por Von der Leyen ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, se suma a las medidas adoptadas o estudiadas en distintas partes del mundo para limitar la exposición de los menores a contenidos potencialmente perjudiciales en plataformas como Instagram, Facebook y TikTok.
La presidenta de la Comisión Europea sostuvo que los gobiernos no deben considerar irreversible el poder adquirido por las grandes compañías tecnológicas y defendió la capacidad de las autoridades para intervenir frente a funciones diseñadas para generar dependencia entre los usuarios.
Von der Leyen puso especial énfasis en los riesgos de que los menores sean conducidos progresivamente hacia contenidos cada vez más extremos y también mencionó el peligro que representa la utilización de fotografías de niñas para producir imágenes sexualizadas mediante herramientas de inteligencia artificial.
Controles diferentes según la edad
La propuesta establece distintos niveles de acceso dependiendo de la edad de los usuarios.
Los menores de 13 años quedarían completamente excluidos de las redes sociales, mientras que los adolescentes de entre 13 y 15 años podrían utilizar unas denominadas “minicuentas”, supervisadas por padres o tutores.
Estas cuentas tendrían restricciones tanto sobre las funciones disponibles como sobre el tiempo que los menores podrían permanecer conectados a las plataformas.
Para los adolescentes de 15 a 18 años, las compañías tecnológicas tendrían que ofrecer lo que Von der Leyen definió como un “diseño seguro”, orientado a reducir los riesgos derivados de determinadas características y contenidos de las redes.
La Comisión Europea tiene previsto presentar más detalles sobre el funcionamiento de estas medidas este jueves.
Propuesta tendrá que superar un largo proceso
El planteamiento de Von der Leyen todavía está lejos de convertirse en una normativa aplicable en toda Europa.
Los 27 Estados miembros de la Unión Europea deberán debatir y votar la iniciativa, un proceso que podría prolongarse durante años debido a las implicaciones jurídicas, tecnológicas y políticas de establecer un sistema común de control de edad para cientos de millones de usuarios.
La iniciativa también podría abrir un nuevo frente de tensión entre Bruselas y las grandes compañías tecnológicas estadounidenses, así como con el gobierno del presidente Donald Trump, quien ha criticado reiteradamente las regulaciones europeas dirigidas al sector tecnológico.
El eurodiputado italiano Brando Benifei respaldó el planteamiento y señaló que Europa tendrá que enfrentar directamente los intereses de las grandes plataformas tecnológicas si pretende aplicar controles de esta naturaleza.
La propuesta desarrolla una idea adelantada anteriormente por Von der Leyen, quien había planteado que los niños y adolescentes deberían incorporarse al mundo de las redes sociales de manera gradual y en función de su edad.
Plataformas ya fijan los 13 años como edad mínima
Facebook, Instagram y TikTok, entre otras plataformas, ya establecen actualmente los 13 años como edad mínima para abrir una cuenta.
Sin embargo, las autoridades han cuestionado la eficacia de esos controles y acusado a las compañías de no impedir adecuadamente que niños menores de esa edad puedan registrarse y utilizar sus servicios.
La discusión europea no se limita, por tanto, a establecer una edad mínima, sino que también plantea el desafío de desarrollar mecanismos efectivos para verificar la edad de los usuarios sin crear nuevos problemas relacionados con la privacidad y la protección de datos.
Algunos especialistas cuestionaron, además, que las restricciones por edad sean suficientes para resolver los problemas asociados con las redes sociales.
Simeon de Brouwer, asesor de políticas de la organización de derechos digitales EDRi, sostuvo que el planteamiento de la Comisión Europea podría simplemente retrasar la exposición de los jóvenes a los riesgos digitales sin modificar el modelo empresarial de las plataformas.
Según esa organización, una parte fundamental del problema está relacionada con sistemas diseñados para mantener durante largos períodos la atención de los usuarios, facilitar el desplazamiento continuo por los contenidos y mostrar publicidad.
Una tendencia internacional
La propuesta europea forma parte de un movimiento internacional cada vez más amplio para establecer controles sobre el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales.
Países europeos como España y Portugal han avanzado con sus propias iniciativas para restringir el uso de esas plataformas entre adolescentes, mientras que Australia y Nueva Zelanda también han adoptado o estudiado medidas destinadas a reforzar la seguridad digital de los menores.
En Francia, sin embargo, la regulación encontró recientemente un importante obstáculo judicial. El máximo tribunal del país anuló el mes pasado una ley que prohibía las redes sociales a menores de 15 años al considerar que vulneraba libertades fundamentales. El presidente Emmanuel Macron anunció posteriormente su intención de reformular la iniciativa.
Estados Unidos también enfrenta un intenso debate sobre los efectos de las redes sociales en niños y adolescentes.
Meta Platforms acordó el mes pasado pagar hasta 18.000 millones de dólares e introducir mayores medidas de protección infantil en Facebook e Instagram para resolver un juicio relacionado con acusaciones sobre adicción de adolescentes a las redes sociales y reclamaciones presentadas por casi todos los estados estadounidenses.
Proponen permitir desactivar los algoritmos
Manfred Weber, presidente del mayor grupo político del Parlamento Europeo, planteó después de la intervención de Von der Leyen que la UE debería estudiar también la experiencia australiana y permitir a los usuarios desactivar los algoritmos de las redes sociales.
La medida buscaría ofrecer a las personas un mayor control sobre la forma en que las plataformas seleccionan y recomiendan automáticamente los contenidos que aparecen en sus pantallas.
El debate sobre las redes sociales estuvo acompañado de otra preocupación tecnológica creciente: el rápido desarrollo de la inteligencia artificial.
Von der Leyen anunció que la Comisión Europea discutirá con las principales compañías del sector posibles mecanismos relacionados con el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial.
La dirigente europea señaló que Bruselas pretende trabajar también con países que mantienen posiciones similares, entre ellos Canadá y Reino Unido, en áreas como evaluación y verificación de modelos, sistemas de alerta temprana y seguridad de la inteligencia artificial.
La propuesta sobre las redes sociales representa el primer intento de establecer una edad mínima uniforme para todo el bloque europeo, aunque su aplicación dependerá ahora de las negociaciones entre los Estados miembros y las instituciones comunitarias.
Con información de AP
