
Vuelos europeos y emisoras son blanco de otra ola de amenazas de bomba
COPENHAGUE, 6 Nov.– Europa atraviesa una nueva jornada de amenazas al tráfico aéreo el viernes, con más de una decena de casos en Dinamarca, República Checa, Bulgaria, Portugal y Francia, tras una serie de falsos avisos dirigidos contra vuelos en toda Europa esta semana.
Además, tres emisoras también recibieron amenazas de seguridad, en una posible señal de que la amenaza se estaba extendiendo más allá de los cielos.
No se han encontrado objetos sospechosos y nadie ha resultado herido, pero las amenazas han generado preocupación porque se registraron tras otras interrupciones europeas, incluyendo ataques a sistemas de refrigeración de supermercados e incursiones de drones.
El jueves, al menos una veintena de trayectos, la mayoría operados por aerolíneas de bajo costo, recibieron amenazas de explosiones a bordo.
Un vuelo entre Praga y Bucarest operado por la aerolínea rumana Tarom recibió el viernes una amenaza de bomba. El avión aterrizó en su destino, y responsables del aeropuerto indicaron que la amenaza resultó ser falsa.
En la capital de Dinamarca, Copenhague, la policía dijo que estaba presente en el aeropuerto el viernes por segundo día consecutivo “en relación con amenazas dirigidas al tráfico aéreo”. Señaló que, de acuerdo con su evaluación inicial, no había habido ningún peligro para los pasajeros ni para otras personas en las instalaciones. El tráfico aéreo transcurría con seguridad y sin interrupciones, agregó.
Una vocero del aeropuerto de Praga también reportó amenazas en nueve vuelos, tres con destino a la capital checa y otros seis que partían de ella. Otro portavoz de la infraestructura añadió que se habían recibido “nuevas amenazas”, “en las que se señalaba la colocación de artefactos explosivos en un mayor número de aviones”. No obstante, explicó que “el funcionamiento” de la plataforma sigue siendo “normal y fluido”.
Una vocero del Ministerio búlgaro de Transportes indicó a la AFP que se habían recibido alertas para dos vuelos con destino a Sofía el viernes, que aterrizaron sin incidentes.
Además, la policía portuguesa reportó una amenaza similar para un vuelo entre Lisboa y Roma, que debía partir el viernes. Los agentes “llevaron a cabo una inspección de seguridad de la aeronave, sin encontrar ningún dispositivo explosivo”, agregó en un comunicado.
Pasajeros trasladan sus valijas frente a la entrada principal de la terminal de partidas del aeropuerto internacional de Bruselas, en Zaventem, Bélgica
Pasajeros trasladan sus valijas frente a la entrada principal de la terminal de partidas del aeropuerto internacional de Bruselas, en Zaventem, Bélgica
Al mismo tiempo, se recibieron cuatro nuevas amenazas de bomba contra aviones mientras sobrevolaban territorio francés, según informó la oficina del primer ministro francés.
Todos los aviones aterrizaron sin incidentes y las unidades de desactivación de bombas están llevando a cabo inspecciones, mientras se investiga para determinar el origen de las amenazas que afectan a toda Europa, según la oficina.
Hasta ahora ningún grupo ha reivindicado ninguna de las amenazas que afectaron al conjunto de los vuelos.
Un fenómeno que se repite
El jueves, falsas amenazas de bomba afectaron a por lo menos 21 vuelos de pasajeros en toda Europa, lo que obligó a algunos aviones a realizar aterrizajes no programados y provocó que aviones de combate escoltaran o interceptaran a otros, una acusada intensificación del fenómeno tras una primera oleada esta misma semana.
El martes de esta semana unos 10 vuelos enfrentaron amenazas similares, que en todos los casos resultaron ser falsas pero forzaron al cierre de algunos aeropuertos y la movilización de aviones de la fuerza aérea para resguardar los vuelos comerciales.
La cantidad y coordinación de las amenazas despertaron sospechas sobre una posible operación de guerra híbrida impulsada por países como Irán o, en particular, Rusia. La hipótesis se apoya en una serie de episodios recientes atribuidos o vinculados a Moscú, entre ellos ciberataques, avistamientos de drones sobre instalaciones sensibles y un ataque con drones contra el aeropuerto alemán de Leipzig-Halle en agosto, por el que el ministro del Interior de Alemania responsabilizó públicamente al Kremlin.
En ese contexto, algunos analistas interpretan las falsas alertas como parte de una estrategia de desestabilización destinada a dañar infraestructuras y generar inseguridad sin alcanzar el umbral que justificaría una respuesta militar de la OTAN.
Una de las pistas que alimentó las especulaciones fue un correo electrónico enviado el jueves a las autoridades aeroportuarias de Roma, cuya amenaza decía provenir de los “Combatientes del Estado Masculino”, un nombre que podría remitir a Muzhskoi Legion, un grupo ultranacionalista ruso prohibido por las autoridades de su país en 2021.
Sin embargo, por el momento no hay pruebas concretas que vinculen los episodios con Moscú, Teherán o grupos bajo su control. Las autoridades tampoco descartan que el nombre haya sido utilizado como fachada por terceros, por lo que la investigación todavía no permite identificar a los responsables. Tanto Moscú como Teherán han negado la existencia de una campaña de este tipo.
Amenazas a emisores
Las amenazas se extendieron también a emisores. En Irlanda, la sede de la televisora nacional RTE en la capital, Dublín, fue evacuada tras una amenaza de bomba, y las transmisiones en vivo se sustituyeron por programas pregrabados. El personal regresó al edificio luego de unas horas, una vez que la policía con perros rastreadores registró la zona y la declaró segura.
El primer ministro irlandés Micheal Martin dijo que las amenazas a RTE y a otros “simplemente ilustran lo relativamente simple que puede ser causar interrupciones y socavar el funcionamiento normal de la sociedad mediante actividades no convencionales de este tipo, que están diseñadas para causar miedo y ansiedad”.
Agregó que habrá una “operación de seguridad muy significativa” la próxima semana cuando Dublín acoja reuniones de la Comunidad Política Europea y de líderes de la Unión Europea.
Por separado, la emisora británica Sky informó que también había recibido una “amenaza de seguridad”. En un comunicado difundido por el canal Sky News, subrayó que “estamos trabajando estrechamente con las autoridades para garantizar que nuestra gente y nuestras operaciones sigan siendo seguras”. Sky News siguió al aire.
Por otra parte, NOVA TV, una emisora privada en Bulgaria, reveló que recibió una amenaza de bomba a través de un correo electrónico el viernes. Añadió que el remitente afirmaba estar detrás de las amenazas al tráfico aéreo europeo, y que la emisora implementó sus medidas de seguridad estándar sin ninguna interrupción en sus transmisiones de televisión y radio.
Fuente: AP, Reuters, AFP
