
Whittaker vence a Wallace por decisión unánime tras un cierre accidentado en Birmingham
Birmingham, Reino Unido, 4 oct.— Ben Whittaker quedó cerca de disputar un título mundial al derrotar este sábado por decisión unánime a Conor Wallace en una eliminatoria de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), después de dominar buena parte del combate y superar un cierre marcado por golpes contundentes, forcejeos y caídas que no fueron contabilizadas oficialmente.
En la prueba más exigente de su carrera profesional, el británico controló los primeros nueve asaltos frente a un adversario de mayor experiencia. Su movilidad, precisión y vistoso estilo le permitieron construir una amplia ventaja, aunque una potente izquierda de Wallace en el décimo episodio cambió el desarrollo de la pelea.
Whittaker mostró cierta inestabilidad en las piernas durante el tramo final, pero continuó lanzando golpes y resistió hasta completar los 12 asaltos. Los jueces le otorgaron la victoria con puntuaciones de 117-111, 116-112 y 115-113.
Después del combate, el ganador propuso una revancha y aseguró que, en un segundo enfrentamiento, vencería con mayor contundencia. Sostuvo que la pelea le había resultado sencilla durante gran parte de su desarrollo y atribuyó el golpe que recibió a una pérdida momentánea de concentración.
Whittaker negó haber estado realmente lastimado y acusó a Wallace de recurrir a codazos y golpes en la parte posterior de la cabeza. Pese a sus cuestionamientos, manifestó que disfrutó la experiencia de disputar una pelea de 12 asaltos al máximo nivel y destacó que logró resolverla a su favor.
Su entrenador, Andy Lee, reveló que el boxeador había lidiado con COVID durante la semana previa al enfrentamiento. Sin embargo, cualquier posible efecto de la enfermedad pasó inadvertido durante los primeros episodios, en los que Whittaker neutralizó a su rival.
Wallace se mostró por momentos demasiado cauteloso al atacar y tuvo dificultades para encontrar al británico, cuyo desplazamiento y juego de piernas marcaron diferencias durante la mayor parte del combate.
Con el transcurso de los asaltos, Whittaker ganó confianza y, hacia la mitad de la pelea, comenzó a exhibir su estilo dentro del cuadrilátero. Conectó repetidamente el jab y llevó a Wallace contra las cuerdas en varias ocasiones, aunque no logró detenerlo ni encadenar suficientes combinaciones para lastimarlo de manera significativa.
Ante la necesidad de revertir el resultado, Wallace aumentó la presión en el décimo asalto y conectó una fuerte izquierda que hizo retroceder al peleador local. Ese golpe abrió una fase más complicada para Whittaker.
Wallace mantuvo el impulso en el undécimo episodio. Aunque contaba con una ventaja considerable en las tarjetas, Whittaker insistió en avanzar y aceptó intercambios que lo expusieron a riesgos innecesarios.
El último asalto estuvo marcado por el desorden. Whittaker tocó la lona en tres ocasiones y, en la segunda, ambos boxeadores terminaron en el suelo después de un forcejeo.
Ninguna de esas acciones fue declarada caída oficial, debido a que estuvieron acompañadas de empujones y agarres entre los dos contendientes.
Aunque consiguió la victoria y peleaba ante su público, Whittaker recibió abucheos mientras ofrecía la entrevista posterior al combate, en un desenlace que contrastó con el dominio mostrado durante los primeros nueve asaltos.
Fuente: ESPN
