De la Espriella anuncia el desmonte de la política de «paz total» de Petro a partir del 7 de agosto

Bogotá, 6 julio.- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este domingo que derogará desde el próximo 7 de agosto los principales mecanismos de la política de «paz total» del Gobierno saliente de Gustavo Petro y dispondrá reactivar todas las órdenes de captura vigentes contra integrantes de grupos armados ilegales.
En su segunda alocución dominical como presidente electo, De la Espriella aseguró que el proceso de paz impulsado por Petro «fue impunidad total» y afirmó que su Gobierno desmontará las medidas que, según dijo, permitieron conceder beneficios a organizaciones armadas ilegales.
«Voy a designar un equipo especial encargado del desmonte de esa falsa paz. La primera tarea de ese equipo será revocar desde el mismo 7 de agosto todas las prebendas que Petro les entregó a los narcoterroristas», manifestó.
La política de «paz total» fue la principal apuesta del Gobierno de Petro para negociar de forma simultánea con guerrillas, disidencias de las FARC y bandas criminales, aunque durante su implementación enfrentó dificultades por la persistencia de la violencia en varias regiones del país.
Fotografía de archivo del presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
Reactivación de órdenes de captura
De la Espriella afirmó además que firmará decretos para que la fiscal general de Colombia, Luz Adriana Camargo, reactive todas las órdenes de captura vigentes y para que las Fuerzas Militares y la Policía las hagan efectivas.
«A los violentos les hago un único ofrecimiento: sometimiento a la justicia con los beneficios que la ley actual contempla», sostuvo.
El futuro mandatario agregó que instruyó al equipo de empalme para preparar las medidas con las que, según afirmó, derogará «la maraña jurídica» mediante la cual el Gobierno saliente entregó beneficios a grupos armados.
El presidente electo también reveló que recibió una solicitud de sometimiento a la Justicia de José Palomino y Aldair Montalegre, a quienes identificó como cabecillas de la organización criminal Los Pepes, que opera en la ciudad de Barranquilla y el departamento del Atlántico.
Según explicó, este lunes dará instrucciones al ministro de Defensa designado, cuyo nombre aún no anuncia, para coordinar el procedimiento correspondiente y solicitará a la Fiscalía la designación de un fiscal y un grupo de policía judicial para adelantar el proceso.
Petro convoca a manifestaciones
Por su parte, Petro convocó a una jornada de movilizaciones para el próximo 20 de julio, Día de la Independencia, con el fin de defender las reformas sociales impulsadas durante su Gobierno y anunció que ese día hará su despedida pública como jefe de Estado.
«20 de julio día de movilización general para gritar independencia y la permanencia de las reformas sociales», escribió Petro en su cuenta de X.
El mandatario aseguró que la convocatoria se da luego de un acto celebrado este domingo en Cali, donde, según dijo, el senador Iván Cepeda, derrotado por De la Espriella en la segunda vuelta, «empieza a organizar la resistencia».
Fotografía de archivo del presidente de Colombia, Gustavo Petro (c), acompañado por la vicepresidenta, Francia Márquez (d); y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo (i), en el centro de Bogotá (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
«Vamos antes que nada, por la defensa de las reformas sociales que el pueblo logró», agregó.
Petro también invitó a los ciudadanos a acompañar el desfile militar del Día de la Independencia y, posteriormente, asistir a un acto en el que pronunciará su despedida como presidente.
El jefe de Estado señaló que espera participar en las localidades bogotanas de Bosa y Ciudad Bolívar, e invitó a los asistentes a acudir «con las banderas de Colombia limpias y alegres».
La convocatoria se conoce en medio de la transición hacia el Gobierno del presidente electo, Abelardo de la Espriella, que asumirá el poder el próximo 7 de agosto, y tras los llamados del senador Iván Cepeda a organizar una «desobediencia civil» frente a la nueva Administración.
