Jueza se inhibe del caso Jet Set por vínculos personales con una de las víctimas

Santo Domingo, 29 junio.– La jueza Clara Luz Almonte, de la Segunda Sala Penal del Distrito Nacional, decidió inhibirse del conocimiento del juicio de fondo seguido contra los empresarios Antonio y Maribel Espaillat, procesados por homicidio involuntario a raíz del colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia ocurrida en abril de 2025 que dejó 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.
La magistrada dispuso la remisión inmediata del expediente a la presidenta de la Cámara Penal del Distrito Nacional, quien deberá evaluar la inhibición y designar a otro juez que asuma la conducción del proceso judicial contra los imputados, acusados de presuntamente violar los artículos 319 y 320 del Código Penal Dominicano.
El tribunal había sido apoderado del caso el pasado 19 de junio de 2026. Sin embargo, la jueza fundamentó su decisión en el artículo 80, numeral 8, del Código Procesal Penal, disposición que permite a un juez apartarse de un proceso cuando exista una relación de amistad estrecha o una familiaridad que pueda comprometer su imparcialidad frente a alguna de las partes involucradas.
En una resolución fechada el 26 de junio de 2026, Almonte explicó que existen circunstancias personales que le impiden conocer el proceso con la objetividad e independencia que exige la función judicial.
La magistrada reveló que entre las víctimas mortales del desplome se encontraba su amiga cercana, Margarita Herminia Robles Reyes, identificada como la víctima número 49 en la acusación presentada por el Ministerio Público. Indicó además que mantenía una estrecha relación afectiva tanto con la fallecida como con sus familiares.
En el documento expresó que el profundo vínculo emocional construido durante años le impide sentirse en condiciones de juzgar el caso con absoluta imparcialidad.
“No nos sentimos en condiciones de conocer dicho proceso con absoluta imparcialidad, por haber desarrollado un vínculo afectivo profundo, y mi corazón haberse lacerado con ambas muertes”, señaló la jueza en su decisión.
Al explicar los motivos de su inhibición, recordó los momentos de angustia vividos durante la tragedia ocurrida mientras se desarrollaba un concierto del merenguero Rubby Pérez, artista favorito de su amiga. Relató que permaneció durante horas esperando noticias hasta que el cuerpo de Robles Reyes fue localizado dos días después entre los escombros.
La magistrada también narró el impacto que la tragedia tuvo sobre la madre de la víctima, Margarita Reyes, a quien identificó como colega y amiga. Explicó que la mujer padecía problemas de salud que se agravaron tras la pérdida de su hija y falleció poco tiempo después.
Según expuso, acompañó de cerca a la familia durante el duelo, brindando apoyo emocional a la madre de la víctima e incluso colaborando en los preparativos funerarios, circunstancias que, a su juicio, fortalecen la necesidad de apartarse del proceso.
En su resolución sostuvo que esa experiencia personal genera impresiones y posibles prejuicios difíciles de separar al momento de emitir una decisión judicial. Para sustentar su posición, citó criterios establecidos por el Tribunal Constitucional de España y por la Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana sobre el deber de garantizar no solo la imparcialidad real de los jueces, sino también la percepción pública de esa imparcialidad.
Finalmente, la jueza afirmó que su inhibición busca preservar la transparencia del proceso y fortalecer la confianza de la ciudadanía en la administración de justicia, garantizando que el juicio contra Antonio y Maribel Espaillat sea conocido por un magistrado que no tenga vínculos personales con las víctimas del caso.
